viernes, 31 de mayo de 2019

Pausa

Quienes me conozcáis sabéis que, entre los géneros musicales que suelo oír, el rap en español ha sido siempre uno de los más destacados (prueba de ello es la entrada en este blog que le dediqué).

Este dato viene a raíz de que, en una de sus canciones, el rapero Zénit decía:

" Después de una sequía creativa que me hizo hundirme,
he vuelto ante vosotros más maduro, más firme. 
Pensé en dejar de hacer rap, pero volví a arrepentirme
al pensar en todo lo que he de decir antes de irme"

Y es que, como habréis podido observar (aunque tal vez ni siquiera lo hayáis echado de menos), llevo desde el es de febrero sin escribir nada en este blog.

¿El motivo? Podríamos decir que se trata de una mezcla de falta de motivación y ausencia de creatividad, la cual me llevó a decidir tomar una pausa en la periodicidad que suelo procurar mantener en mis publicaciones, después de varios intentos fallidos de escribir algo tras la última entrada publicada y comprobar que las ideas no fluían y que me bloqueaba ante la hoja en blanco del editor. 

¿Qué por que estoy escribiendo sobre esto? Porque creo que es importante reconocer que no siempre podemos llegar a todo, que a veces es necesario parar para coger aire antes de continuar, y que, como dicta la siguiente imagen, "casi todo vuelve a funcionar si lo desconectas un momento... incluso tú". 


Por todo ello, puede que, a estas alturas del curso, veas tus fuerzas flaquear o que creas que no has dado todo lo que podías dar. O también puede darse el caso de que esa sensación haya sido como un fantasma que te ha acompañado de manera continua o intermitente. 

Hay múltiples variables en nuestro día a día que no podemos controlar. A menudo pasa que trabajamos en unos contextos donde el ambiente se carga de tensión, de malas vibraciones y de una tóxica negatividad. Supongo que incluso una profesión tan bonita y apasionante como la nuestra tiene su reverso tenebroso.

Sin embargo, no todo es oscuridad, aunque puede que a veces ésta nos ciegue demasiado como para lograr ver más allá. Pero siempre hay valiosos brotes de luz que se muestran en cada pequeño o gran avance que haga nuestro alumnado, en sus caras de satisfacción y agradecimiento o en el apoyo y el cariño de aquellas buenas personas con las que compartimos esta vocación, y es por ello que a veces necesitamos detener la vorágine en la que nos vemos inmersos para poder "mirar donde otros sólo ven".

Dicho todo esto, vuelvo, como podéis comprobar, a enfrentarme a la hoja en blanco de este blog para reconocer que he necesitado tomarme una, en principio, forzada pausa, pero la cual ahora valoro, pues me ha permitido reposar ideas, planteamientos y valores antes de poder continuar.

Al fin y al cabo, la pausa no es más que una parte del camino, por lo que, cuando así lo estimes necesario, no te lastres de manera innecesaria y permítete el poder parar.

Pero recuerda: